ORTIZ PRESENTA NUEVA INVESTIGACIÓN SOBRE LOS NEGOCIOS DEL GOBIERNO CON UNO DE SUS EMPRESARIOS “FAVORITOS”

La Paz, 25 de septiembre de 2019 (Prensa Demócratas).- El senador y candidato a la presidencia por la Alianza Bolivia Dice No, Oscar Ortiz, presentó un nuevo trabajo de fiscalización legislativa referido a los negocios en Bolivia del empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill Ramírez, “El empresario favorito del MAS”, debido a una estrecha relación con el gobierno del presidente Evo Morales.

El legislador resaltó que durante su gestión como senador ha venido denunciando con pruebas y argumentos que el gobierno del Presidente Evo Morales ha desarrollado un modelo de protección, favorecimiento y corrupción. La lista es larga, beneficiando a propios o “agradeciendo” a ajenos —como hoy se destapa el contubernio con la OAS.

“Carlos Gill Ramírez hace cuantiosos negocios con el MAS gracias a las adjudicaciones directas con las cuales lo favorece este gobierno. ¿Qué es lo que hace este empresario? Un modus operandi que hemos identificado claramente: por un lado él trae empresas extranjeras, les hace las gestiones para que se adjudiquen contratos muy grandes y después estas empresas lo subcontratan a él o a sus empresas para que puedan hacer todas las obras civiles en Bolivia. Como son contratos adjudicados sin competencia, con contratos por montos cuantiosos y obviamente lo que le pagan a él son contratos muy elevados”, explicó Ortiz.

Ortiz detalló que la modalidad de “contrataciones directas favorecen a grupos e individuos vinculados a los grupos de poder del propio gobierno, entre ellos el empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill Ramírez. Distintos y diversos negocios con beneficios importantes gracias a su estrecha relación y clara influencia personales con el entorno del Presidente Morales y con éste mismo”.

En Bolivia Carlos Gill Ramírez es dueño de los periódicos paceños La Razón y Extra; participa accionariamente en la empresa Cotienne S.A., subcontratada para la construcción de la red de teleféricos en La Paz y El Alto y, también, en la construcción de obras civiles para la Planta Separadora de Líquidos de Río Grande y la instalación de 13 radares de la empresa Thales Air Systems S.A.S. Él se autodefine como el “ideólogo e impulsor” del Tren Bioceánico ya que posee el 50% en el capital social de las Empresas Ferroviarias Andina y Oriental (las únicas empresas capitalizadas durante los años 90 que no han sido nacionalizadas por el gobierno del Presidente Morales Ayma), a partir de las cuales ha desarrollado una red de inversiones en Brasil, Argentina y Paraguay para cubrir el área que ocuparía el Tren Bioceánico.

Al respecto, el legislador por Santa Cruz recordó que, desde que Gill Ramírez compró las empresas editoras de La Razón y El Extra, ambos medios han modificado con claridad su línea editorial, asumiendo una postura claramente pro oficialista; además, es de conocimiento público la ingeniería corporativa internacional compleja para ocultar la participación de Gill Ramírez y también la presión ejercida por el gobierno para garantizar la venta de ambas empresas periodísticas por parte de los antiguos propietarios.

En su condición de socio del 50% de las dos principales empresas ferroviarias del país, Andina y Oriental (únicas empresas capitalizadas durante los años 90 que no han sido nacionalizadas por el gobierno del Presidente Evo Morales), Carlos Gill Ramírez ha desarrollado una red de inversiones en Brasil, Argentina y Paraguay, con el propósito de cubrir el área que ocupará el Tren Bioceánico que, a través de líneas férreas, unirá los puertos brasileños del Atlántico con peruanos y chilenos del Pacífico. El megaproyecto, es activamente apoyado por el Gobierno de Bolivia.

Ortiz detalló que producto de esta nueva investigación, se ha podido verificar una vez más que las subcontrataciones se suman a las contrataciones directas como mecanismos de favorecimiento para empresarios cercanos al gobierno del MAS, entre ellos Gill Ramírez.

“A este modus operandi, acude como negociador principal Carlos Gill Ramírez como representante de grandes compañías extranjeras para adjudicarse contratos millonarios con el Estado, contratos que posteriormente retornan en beneficio del empresario, bajo la figura de subcontrataciones a las empresas nacionales en las que Carlos Gill Ramírez declara tener participación. Adicional a esta maraña de relaciones comerciales, también se pueden encontrar vínculos de los altos directivos y del propio Gill Ramírez con autoridades del entorno del presidente Evo Morales”, detalló el legislador.

Respecto a las megaobras en La Paz, como la red de teleféricos, el propio empresario ha manifestado públicamente ser socio de la empresa Cotienne S.A, pese a que no figura en la estructura societaria, y ha hecho gala de que su empresa es subcontratista de Garaventa, a cargo de la construcción de las líneas de Teleféricos de las ciudades de La Paz y El Alto, y también de Teleféricos Doppelmayr Bolivia S.A., filial en Bolivia del Grupo Doppelmayr/ Garaventa, al cual el propio Gill Ramírez habría representado en sus negociaciones previas con el Estado boliviano para hacerse cargo del proyecto del teleférico paceño.

En los presupuestos del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda entre 2015 y 2018, se asignó a la Empresa Estatal de Transporte por Cable “Mi Teleférico” la suma de 4.227.385.900.- (Cuatro mil doscientos veintisiete mil millones trescientos ochenta y cinco mil novecientos 00/100 bolivianos) y de este monto, una parte importante fue destinado a la empresa Cotienne SA como contratista de obras civiles. La cifra no contempla el presupuesto asignado entre 2013 y 2014 en que el teleférico ya funcionaba.

En el Sistema de Contrataciones Estatales (SICOES) figura la adjudicación a la empresa Cotienne S.A., por contratación directa, obras por más de 13 millones de bolivianos con la Empresa Estatal de Transporte por Cable “Mi Teleférico”; otras en el sector gasífero y la construcción de 22 estaciones satelitales de regasificación por más de 162 millones de bolivianos en el marco del Proyecto de la Planta Separadora de Líquidos de Río Grande, y, la misma situación, para la adquisición de 13 radares de última generación de la empresa Thales Air Systems S.A.S., parte de un pull de empresas que son sucesivamente subcontratadas hasta concluir beneficiando a la empresa Cotienne S.A.

La investigación aclaró que el mecanismo gubernamental de favorecimiento incluye un sistema de subcontrataciones, representaciones y tercerías, cuyo objetivo final es ocultar la verdadera identidad de los allegados y actuar con ventaja e impunidad, demostrándose que el sistema de contrataciones directas está destinado, única y exclusivamente, para favorecer a determinados grupos y personas.